
SER PROFESOR, hermanos, es ir caminando lento, cada mañana, y con la cara al viento.
Es encontrar la blanca línea de la nieve, la cordillera, en el mapa largo de los desvelos.
Es mirar a los bosques, las rayas verdes, la longilínea albacora azul del mar y de lo celeste.
Es ir cortando hilos en copihues de cobre puro o de alerces, y hacer vivir como el salitre, hasta la más dura de las simientes.
Es ir subiendo cada peldaño de una escalera, llevando a un niño de la mano.
Es ir cantando como los sauces, todo el otoño, la primavera y hasta el invierno.
Es ir buscando en la densa antártica, una bandera; es ir llevando siempre en el alma, la patria entera, desde el desierto hasta el más pálido ventisquero.
Es volver por la tarde a casa, con la certeza de haber mostrado a cada niño una rosa nueva.
SER MAESTRO, amigos, es elegir el más duro camino, porque debemos cambiar y hacer mejores, aun a los que no quieren serlo; es herirse las manos para cortar las espinas.
Es respetar la libertad del niño y no transmitirle nuestros propios ideales, sino hacerle descubrir a cada uno el suyo.
Es dejarles las mejores experiencias para que lleguen a ser sencillamente "hombres".
Es saber que no nos pertenece la riqueza, que nos cuesta conseguir el pan de cada día; sin embargo, ser capaz de la alegría.
Es construir la patria en cada teorema, en cada formula, números y versos, sin más elementos, la mayoría de las veces, que la voz, los gestos, el pizarrón, la tiza y la inteligencia.
SER MAESTRO, es olvidarse un poco de uno mismo, es buscar la felicidad enseñando a los demás a ser felices.
Es saber reír, llorar, cantar, jugar ponerse serio, encontrar una flor hermosa, en un jardín oscuro como un limbo.
Es sacar a la luz todo lo bueno y noble que tiene cada ser humano.
Es soñar con un mundo lleno de rondas infantiles, con un cofre rebosante de ternura y con la mayor estrella para todos.
Es juzgar el verbo amar, en cada libro.
Es escuchar, después que uno se ha ido, el rumor equitativo de todas las campanas.
Y esperar que un día, en nuestra tumba, crezca una flor, plantada por un niño"